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miércoles, 19 de agosto de 2026

Tuvimos oportunidad de probar los vinos de varios de los proyectos familiares de Sebastián Bisole y también del Proyecto X, emprendimiento que lleva a cabo en sociedad con Maximiliano Zafate.

Degustamos las añadas 2024 del semillón y del pinot noir de Legado, las 2020 del malbec y del cabernet franc de Los Bisole Familia y el blend de malbec y cabernet franc de Los Bisole, 2019. Del Proyecto X probamos el chardonnay 2021 de la línea Los Inicios y el merlot 2019 de la línea Microvinificaciones. Como bonus track, degustamos los cuatro vinos que Sebastián hace para Familia Moretto, que pronto van a salir a la venta. Todos los vinos estuvieron buenísimos, desde la frescura de los Legado hasta la elegancia de Los Bisole.

Ya hablamos más de una vez de los vinos de la familia Bisole, así que elegimos hacer una nota presentando Proyecto X, una sociedad que empezó hace casi 10 años y lleva pocas añadas en el mercado por la filosofía que siguen Sebastián y Maximiliano al momento de elaborar los vinos. La capacidad del proyecto está en las 70.000 botellas al año, con intención de llegar a 100.000 botellas ampliando las capacidades. Sebastián y Maximiliano tienen en claro que en ese momento el proyecto se convertirá en una empresa. En la actualidad, se exporta parte de la producción, en todas sus etiquetas, a Brasil.

Uno de los aspectos más interesantes de este proyecto es el concepto de enología cuantitativa mediante la herramienta Dyostem, que permite el seguimiento de la madurez de la uva por métodos analíticos, facilitando la interpretación de las condiciones específicas de cada añada y permitiendo planificar y organizar la vendimia por parcelas para garantizar el perfil del vino que se va a producir.

Pudimos charlar con Sebastián y nos respondió muy amablemente algunas preguntas sobre el proyecto. Las fotos son crédito de ProyectoXWine.

 

V&D: ¿Cuando empezó tu sociedad con Maxi?

SB: con Maxi nos conocimos en 2016 y a fines del 2017 empezamos a pensar la idea de elaborar vino. La primera vendimia con la que trabajamos fue la 2018, ese fue el comienzo de Proyecto X.

V&D: entre agosto y octubre de 2022 jugaron mucho al misterio y presentaron una etiqueta con un personaje con sombrero, que se presenta como Craig. ¿Qué nos podés contar de esos vinos?

SB: si, la idea era jugar con el misterio, jugar con la etiqueta, quisimos darle un efecto en 3D, que quedara como una animación, pero finalmente no nos convenció el producto final. Salió entonces la añada 2019, la mejor de las que yo he elaborado, por los puntos de cosecha, los precursores, los taninos, en definitiva, en todos los aspectos. Fueron tres vinos, un malbec, un cabernet franc y un blend de ambos, siempre con fruta de Chacayes y 24 meses de roble francés.

V&D: casi un año después lanzan cuatro etiquetas de la línea Confidencial, todos blends, tres tintos y uno blanco. Contanos sobre esa línea de vinos y cómo evolucionó en el tiempo.

SB: luego de la etiqueta del personaje con sombrero empezamos a trabajar la línea Confidencial, vinos más concentrados, con otros puntos de cosecha, siempre con fruta de Chacayes. Fueron cuatro blends, tres tintos y un naranjo, todos cofermentados. Los tintos, trivarietales por partes iguales de malbec, cab sauvignon y cab franc; merlot, cab sauvignon y cab franc; y malbec, merlot y cab franc, con una crianza de 18 meses en barricas de 500 L. El naranjo, 40% de gewürztraminer y 60% de chardonnay, fermentó durante 9 meses y luego pasó otros 10 meses de guarda en barricas de 225 L. Fue un gran desafío poder cofermentar todos los vinos, sobre todo por los puntos de cosecha distintos para cada varietal, pero fue muy, muy divertido. Y con el paso del tiempo nos dimos cuenta que eran muchas etiquetas a la venta, así que solamente nos quedamos con el naranjo y el blend de malbec, cab franc y cab sauvignon, que son los que se pueden encontrar en el mercado.

V&D: más o menos cuando salen los Confidencial, salen también los Microvinificaciones, en el segundo semestre de 2023. Tres etiquetas, todas 2018, malbec, merlot y chardonnay.

SB: para los Microvinificaciones buscamos mucha más concentración que en los Confidencial. Como eran partidas chicas, siempre fruta de Chacayes, la vinificación fue igual en los tres vinos, se fermentaron en ánforas de cerámica y después pasaron a barricas de 225 L por 24 meses, excepto el malbec que fue a barricas de 500 L. Además, los vinos tienen que tener cuatro años en botella mínimo antes de salir a la venta. Ahora tenemos la añada 2019 en el mercado. Si bien la idea es vinificar todas los años, vamos a mantener un concepto de calidad, así que puede ser que algún año no salga a la venta alguna de las etiquetas. 

V&D: y luego vinieron los Inicio, a comienzos del 2025. La primera añada es la 2020, con cuatro etiquetas, malbec, cab franc, un blend de ambos, 50 y 50, y un chardonnay. ¿Qué nos podés contar de la elaboración de estos vinos?

SB: los Inicio son una continuación de las etiquetas del sombrero, sacamos las cuatro etiquetas que vos mencionás, con el cambio de etiquetas. Dependiendo del año, cofermentamos las dos variedades del blend. Luego, la vinificación es en tanque de acero inoxidable o en huevo de concreto, dependiendo del año. Los cuatro vinos pasan 12 meses en barricas de 225 L, nuevas y usadas. Y la idea también es mantener un mínimo de 2 años en botella antes de salir a la venta. Vamos evaluando por degustación si los vinos van mejorando y hemos llegado a 4 años de estiba! Todos los vinos tienen barrica y estiba, eso es lo más importante.

viernes, 26 de septiembre de 2025

Degustamos las nuevas añadas de Calle Contastini y del Lupa Malbec de Lupa Wines

Probamos las nuevas añadas de Lupa Wines, proyecto iniciado en 2009 por Juan Pablo Lupiañez, a quien tiempo después se une Alfredo Frigerio, nuestro guía de degustación.

La bodega está situada en Paraje Altamira, sobre la calle Contastini (si, no hay error), y tiene una producción de 60000 a 70000 botellas al año. La bodega tiene dos líneas, Lupa y Calle Contastini. La primera cuenta con un chardonnay y un malbec con paso por barricas usadas de 225 y 500 litros, además de otras dos etiquetas de malbec elaborados a partir de uvas provenientes de cuarteles excepcionales (3 Viejo y Los Cejos). En el caso del Cuartel 3 Viejo la añada 2020 fue la última ya que los viñedos fueron replantados. La línea Calle Contastini tiene cinco etiquetas, nuevamente un chardo, un rosado de tintas, un malbec con un poquito de petit verdot, un cabernet sauvignon con un poco de cabernet franc y un blend de tintas.

Probamos todo lo nuevo de Calle Contastini y el malbec de Lupa, te contamos lo que nos parecieron los vinos.

El Blanco Canoso 2025 es un chardo con un 12% de semillon, que cofermentan en tanques de acero, donde pasan 6 meses de guarda en contacto con lías. De nariz bien varietal, notas que recuerdan a manzana, con algo de ananá. En boca se presenta con acidez interesante, algo más marcada de lo esperado para las dos variedades. El hecho de que se evita la fermentación maloláctica durante la vinificación puede ser el responsible de esa acidez. Un vino súper refrescante.

 

El Rosado de Tintas 2025 es un blend de lo más interesante, 50% de pinot noir, 30% de cabernet franc y el resto de petit verdot. Tras una maceración con pieles por dos horas, sigue una cofermentación en piletas de concreto a temperaturas de vino blanco para no perder aromas. Muy frutal en nariz, notas a fruta roja más que nada, de acidez marcada en boca, un vino que se banca tomarlo bien fresco.

Seguimos con el malbec 2023, cofermentado con un 5% de petit verdot en piletas de concreto, 30% racimo entero, 6 meses de guarda en huevos de concreto manteniendo el contacto con lías. Linda nariz, notas que recuerdan a fruta roja se combinan con notas lácticas de la segunda fermentación. De acidez media en boca, taninos moderados y un final agradable.

 

El Tinto del Valle 2022 es un blend de 65% malbec, cofermentado con un poco de petit verdot, 30% de cabernet sauvignon y 15% de cabernet franc, cada varietal fermentado en piletas de hormigón y 8 meses de guarda en huevos de hormigón en contacto con lías. La nariz resulta más compleja que la del malbec, las notas a fruta roja combinan con notas herbáreas, propias de los cabernet. En boca se mantiene la acidez media y los taninos están más marcados, el final es muy interesante.

Y llegó el último de Calle, Tocayos 2022, 92% de cabernet sauvignon y el resto cabernet franc. Tres parcelas seleccionadas del CS cofermentadas con un cuartel del CF en piletas de hormigón con un 10% de racimo entero. Luego, la mitad del vino listo pasa a huevos de hormigón y la otra mitad a barricas de 500 L de segundo y de tercer uso por siete meses, en ambos casos y, además, en contacto con las borras en el primero. De nariz muy interesante, predominantemente frutal (fruta negra más que nada) y aromas herbáreos más típicos de los varietales. En boca presenta acidez media, taninos moderados y bien combinados y final medio+ muy agradable. 

 

Terminamos la degus con Lupa Malbec 2020, un 100% varietal que se elabora a partir de viñedos de 60 años y con un rendimiento de apenas 3500 kg por hectárea. La fermentación ocurre en vasijas de hormigón, con un 7% de racimo entero, y el vino listo pasa 21 meses en barricas de 225 y 500 litros, de las cuales solo el 20% son de primer uso. Nariz con aromas que recuerdan a fruta roja, ciruela, frambuesa, con notas a chocolate que denotan el paso extenso por madera. Esos aromas secundarios se mantienen en boca como sabores, a los que se suman una acidez media, taninos presentes y final medio+. Un vino súper elegante.

jueves, 11 de septiembre de 2025

Probamos los vinos de Celler del Pi, proyecto de Daniel y Daniela Pi

Probamos los cuatro vinos que elaboran Daniel y Daniela Pi para su proyecto familiar Celler del Pi. En este primer lanzamiento encontramos un pinot noir, un cabernet sauvignon, un semillón y un chardonnay, elaborados con fruta comprada a productores de confianza de diferentes regiones del Valle de Uco.

Le preguntamos a Daniel cómo nace Celler del Pi, si es un evolución de Tres14 o es un proyecto independiente. Nos responde que Celler del Pi es el paraguas bajo el cual se aloja el proyecto inicial y que ahora abarca e incluye no solo las marcas iniciales, sino también los proyectos ultra premium que tienen la marca de la bodega y otras marcas que se puedan desarrollar a futuro. manteniendo siempre el carácter e impronta familiar del trabajo en equipo. Está en su etapa embrionaria como una start up que debe consolidarse en un plazo corto.

Como la uva para los cuatro vinos se compró en Finca Bombal (La Carrera), Finca Beth (Altamira), Ambrosía (Gualtallary) y Finca Don Antonio (Los Árboles), le consultamos si tiene intención de producir tu propia uva cuando la bodega esté lista en 2026 o piensa mantener la relación con otros productores. La respuesta de Daniel es bien clara... ambas cosas!

Entre las cuatro etiquetas del proyecto suman un poco menos de 10.000 botellas, así que le preguntamos cómo se plantea la situación en el futuro inmediato, cuando la bodega esté lista, si esperan ampliar la producción, sumar nuevas etiquetas, etc. Daniel nos cuenta que la idea es focalizarnos en productos premium con uvas propias de nuestras fincas de Agrelo, Alto Agrelo, Alto Las Compuertas en Luján de Cuyo y adquiridas de parcelas de productores reconocidos por su calidad en otras apelaciones, como La Carrera, Los Árboles, Gualtallary, Barreal o La Ciénaga. Esperamos poder ampliar el portfolio con marcas que incluyan vinos de conceptos modernos sin alejarnos de nuestro compromiso con la exploración, la búsqueda permanente de la excelencia, manteniendo consistencia en la calidad y respeto por nuestros consumidores.

Pasamos a comentar sobre los vinos. El pinot noir 2022, bautizado High & Low, es un blend de terroirs, fruta de La Carrera (1400 msnm) y Altamira (1050 msnm). La fermentación ocurre en huevos de hormigón y con el 20% de la uva con racimo entero. El vino listo pasa 18 meses en barricas de roble frances de 225 y de 500 L nuevas y usadas. Llama la atención que el color no es tan pálido como uno esperaría para un PN. En nariz aparecen aromas a fruta roja bien marcada, cereza, frambuesa, en boca la acidez es media+, es franco en cuanto a sabores a fruta roja, los taninos apenas perceptibles y de final medio a prolongado. Un PN muy interesante, donde parece haber un juego con la diferente maduración fenólica en los terroirs debido a la altura y su efecto en el color y en la carga tánica del vino.

El semillon 2023 se produce con uva de Los Árboles (1100 msnm), fermentado en huevos de hormigón y con 10 meses de contacto con borras en los mismos huevos. De nariz muy varietal y potente, se aprecian aromas a fruta cítrica, como lima, y a flor de azahar. En boca es franco en cuanto al perfil cítrico, la salinidad varietal está presente en forma muy sutil, la acidez es media+ y el final es medio a prolongado. 

El cabernet sauvignon 2022, de Paraje Altamira, fermentado en huevos de hormigón, con una maceración larga, de 25 días, pasa 20 meses en foudres de roble francés. De nariz con carácter piracínico dominante, aparecen notas a fruta negra a medida que el vino permanece en la copa. En boca resaltan los taninos, muy presentes sin ser invasivos, de acidez media, franco en cuanto a sabores a fruta negra y final medio a medio+.

El chardonnay 2021, de Gualtallary (1300 msnm), elaborado en foudres de roble francés, pasa 10 meses en los mismos antes de pasar a botella. De aromas bien varietales y al mismo tiempo complejos en nariz, que recuerdan a fruta cítrica, a fruta de pulpa blanca y algunas notas vegetales en segunda nariz. De acidez media en boca, muestra un final con sabores a pan tostado o levadura muy interesante. Un chardo muy elegante.

viernes, 11 de julio de 2025

Probamos los vinos del nuevo proyecto de Seba Bisole, El Legado

Probamos casi todas las etiquetas de lo nuevo de Sebastián Bisole, El Legado. Pudimos charlar con Seba sobre este proyecto, qué significa, qué busca. Te lo contamos.

V&D: ¿Qué te llevó a iniciar el proyecto de El Legado?

SBQuiero contar una historia personal, pero en lugar de hacerlo a partir de un concepto horizontal, como es el caso de la línea Los Bisole,  acá lo hago en forma vertical, la historia de mi papá, de cómo me propuso estudiar enología en el mismo instituto donde él había estudiado. Allí, me recibí y empecé a hacer vino a los 17 años.

La frase de Steve Jobs en la contraetiqueta de los vinos resume esa idea: solo podemos hacer una síntesis de nuestra vida mirando hacia atrás y uniendo los puntos que se fueron creando y nos permitieron llegar al presente.

V&D: ¿Qué querés expresar con estos vinos? Contanos cómo los elaborás

SB: Son vinos jóvenes, del año, esta primera añada es la 2024, elaborados con un estilo francés, 100% reductivo, donde se reduce al mínimo la cantidad de oxígeno que ingresa en los tanques de acero durante la fermentación, con la intención de retrasar la evolución del vino todo lo posible, a expensas de aromas y estructura, y que la evolución se de en la botella o en la copa. Terminada la fermentación, se fracciona para salir al mercado con buena acidez, frescura y buscando que los descriptores aromáticos evolucionen en copa.

Se elaboran solamente entre 300 y 450 botellas de cada vino.

V&D: Por ahora estás con 4 etiquetas tintas y una blanca, ¿pensás ampliar el portflio en el futuro inmediato? ¿Vas a continuar con la 2025 el año que viene?

SB: No, ampliarla no. Para el 2025 la idea es seguir con las cinco etiquetas. También con la línea Familia, que tiene etiquetas de vinos blancos que cambian año a año y un malbec, un merlot y un cabernet franc fijos cada añada.

Como novedad, te puedo adelantar que para octubre va a salir una nueva línea de vinos, De Igual a Igual, que recuerda el momento en que mi papá se recibe de enólogo y me dice ‘ahora los dos somos enólogos’. De Igual a Igual serán dos blends trivarietales.

Para el año que viene tendremos otra línea, Tesis, que será el tope de gama. El nombre hace referencia a tres momentos de mi vida. El primero cuando mi papá escribe su tesis para recibirse de enólogo en una máquina de escribir a rodillo y retorno de carro, pero no logra terminarla; el segundo cuando escribo mi tesis en una computadora para recibirme yo; y finalmente, cuando mi papá logra recibirse y escribe su tesis… ¡a mano! Porque ya no había máquina de escribir y no podía usar computadora. Solo dos etiquetas, un malbec y un merlot.

 Y ahora vamos a los vinos. Probamos cuatro de las cinco etiquetas de El Legado, todas ellas 2024.

El semillon muestra notas cítricas en nariz, que recuerdan a la lima y al pomelo, con un matiz 'dulce' muy agradable. En boca es de acidez media a media+, dejando una sensación salina interesante, bien típica de la variedad, que combinada con la acidez da un final muy agradable.

El pinot noir es de nariz interesante, notas a fruta roja (guinda, cereza) y especiadas bien marcadas. Acidez media en boca, taninos presentes, final medio. Un lindo pinot, con una acidez algo más baja de lo esperada que no atenta contra la frescura del vino.

El merlot presenta una nariz con aromas a fruta roja (frutilla), y notas especiadas que recuerdan a la nuez moscada. Franco en boca en lo frutal, acidez media-, taninos moderados, final medio. Un merlot de libro.

Y terminamos con el malbec. Llama la atención con un color violeta profundo, con herradura rubí brillante. De nariz compleja, fruta roja (ciruela), y notas especiadas marcadas (clavo de olor), franco en boca, de acidez media y taninos presentes, el final es medio+. Más que interesante este vino.

 Tal como nos adelantó Seba, nos encontramos con cuatro vinos que se caracterizan por su frescura y potencia aromática.    

miércoles, 2 de julio de 2025

Probamos las nuevas añadas de BIRA con Santiago Bernasconi

Probamos las nuevas añadas del portfolio completo de BIRA, el proyecto de Santiago Bernasconi y Fede Isgro (la B y la I del nombre, RA por República Argentina), nueve etiquetas en total, acompañados por Santiago, quien nos fue contanto detalles de los vinos.

En la primera tanda tomamos el Bianco D’Uco y el Rosa Di Rosso, ambos 2024. El primero, malvasia 100%, parte fermenta con escobajos, buscando estructura final, y otra parte en contacto con pieles. Parte del vino final fue a barricas y estuvo en contacto con lías por 4 meses. De nariz que recuerda a fruta cítrica, notas florales, de acidez media+ y untuosidad que otorga volumen en boca. Muy interesante. El Rosa es un blend de sangiovese (60%) y syrah, cofermentados a baja temperatura y en contacto con borras por 4 meses en tanques. De nariz muy floral donde destaca el aroma a rosas. De acidez media en boca, final agradable, vino rosado elegante y fresco a la vez.

Para la segunda tanda, probamos el Rosso D’Uco y el Tanito, ambos 2023. El Rosso es el primero de los tres tintos que tienen al sangiovese como base que elaboran Fede y Santiago. En este caso, un 70% de SG y el resto repartido entre merlot y syrah. Las tres variedades fermentan por separado y parte del vino va a barricas usadas por 12 meses antes de hacer el corte final. Aromas a fruta roja, como la cereza, y notas herbales en nariz, de acidez media y taninos marcados en boca, se aprecia un final medio muy agradable. Tanito, en cambio, se elabora a base de malbec (el 80%), pero con impronta italiana. Completan el corte el sangiovese y el cabernet franc. Se vinifica en forma similar al Rosso, paso por madera incluido. Mucha fruta roja en nariz, entrada dulce en boca, de acidez media- a media, taninos presentes y amalgamados, final medio. Un vino con una relación calidad a precio increible.

Seguimos con el Brunetto, el Bin Otto y el Tano, todos 2022. Los dos primeros completan la trilogía a base de sangiovese, con un 80% de SG en el Brunetto y un 90% en el Bin Otto, con merlot y syrah completando los cortes. Estilos de vinificación muy diferentes, en Brunetto Fede juega con dos estilos de SG, maceración corta y maceración larga y ML y SY cofermentados y microvinificados en bins, 12 meses en barricas de 500 L nuevas y usadas. Nariz muy herbal y acidez media-, taninos que complementan perfectamente y final prolongado. En el caso del Bin Otto las tres variedades se microvinifican por separado en bins y tienen maceración post fermentativa prolongada antes de pasar a barricas de 500 L donde reposan 14 meses. De nariz muy compleja, fruta roja, notas herbales y aromas terrosos, de acidez media- y taninos amalgamados, final prolongado. Un vino más que interesante. Tano, por otro lado, sigue la filosofía del Tanito, un malbec (70% en este caso) con impronta italiana que aporta el sangiovese (y algo de cabernet franc), un Tanito potenciado en palabras de Santiago. De vinificación similar el Bin Otto, tiene aromas frutales muy intensos, acidez media y perfil tánico pronunciado en boca, de final prolongado.

Y terminamos con la línea Mero. El Primo Syrah 2022, del cual se hacen poco más de 600 botellas a partir de una barrica de 500 L, presenta una nariz muy compleja, donde predominan aromas herbales que recuerdan al mentol, de acidez media a media+, taninos muy amables y final prolongado. Riquísimo vino. Y el Non Vintage (N.V.) donde uva malvasia pasa un año en crianza biológica y luego se hace el corte con otra malvasia vinificada de manera más tradicional. De nariz compleja donde las notas aportadas por el velo están bien presentes, combinadas con aromas a fruta cítrica y acidez media en boca. Vino blanco complejo, que vale la pena probar.

lunes, 16 de junio de 2025

Probamos parte del portfolio de bodega La Fortuna, proyecto de Mariana Roldán


Probamos algunos de los vinos que elabora Mariana Roldán para su proyecto La Fortuna, bodega fundada en 2022 en Barreal, Valle de Calingasta.

El proyecto abarca dos líneas, Zinnias (o flores de papel) y El Cruce. En la primera tenemos tres etiquetas, un torrontés sanjuanino y dos rosados, uno de ellos elaborado con la uva Canarí, variedad tinta originaria del sudoeste francés. Por otro lado, El Cruce presenta cuatro etiquetas, un malbec, un cabernet sauvignon y un blend de malbec (70%) y cabernet franc, los tres sin madera, y un malbec Gran Reserva, que declara 18 meses en barricas de roble francés de primer uso. Las etiquetas de El Cruce rememoran el cruce de Los Andes que San Martín realizó por el Paso de los Patos, lugar cercano a donde se encuentran las vides con las que Mariana vinifica.

Yendo a los vinos, probamos el rosado de malbec (90%) y torrontés sanjuanino de Zinnias, 2024, elaborado con uvas provenientes de fincas a 1600 msnm. De aromas que recuerdan a fruta roja fresca, cerezas, guindas, es franco en boca, de buena acidez, muy bebible. También probamos el torrontés 2022 elaborado a partir de uvas del paraje Hilario y con crianza biológica en tanques de acero durante dos meses. Muy interesante en nariz, combinando aromas que recuerdan a la manzana roja con los característicos de la crianza en velo. Bien seco en boca, de acidez media- y con un porcentaje de alcohol que se aprecia. Este vino no se elabora más y dará paso a un torrontés más tradicional, más bebible en las próximas añadas.

Seguimos con El Cruce cab sauv 2023, elaborado con uvas del paraje de La Puntilla, a 1650 msnm. De nariz frutal, moras y frambuesas, con un toque especiado que recuerda a la pimienta. En boca es franco, de acidez media a media-, taninos presentes y amalgamados, y un dulzor apreciable que le aporta cuerpo y un final medio+ que hace de éste u vino interesante. Todavía puede esperar unos años en botella hasta alcanzar su máximo potencial. Terminanos con el blend de malbec y cab franc, 2023, uvas del paraje de Villa Nueva, a casi 1700 msnm. Muy interesante y complejo en boca, las primeras notas recuerdan a frutas rojas y negras algo maduras, ciruelas y moras, que se combinan con notas especiadas como pimienta en grano, regaliz, algo de mentol. En boca es franco, de perfil frutal, de acidez media a media-, taninos apenas perceptibles y final medio+. Un punto alto dentro de los vinos elaborados por Mariana, que habrá que seguir en el tiempo y a sus nuevas añadas.

En resumen, vinos muy interesantes que nos llegan desde Barreal, una vez más. No hay que perderles pisada y seguirlos en las nuevas añadas.

martes, 13 de mayo de 2025

Probamos los vinos del nuevo proyecto de Fabián Vicario, CIÓN

Degustamos los vinos de Ción Wines, nuevo proyecto de Fabián Vicario. Fabián es propietario de Biplano Wines y cuenta con experiencia importante en investigación en vinos en el Catena Wine Institute. Ahora, creó Ción Wines para homenajear a su papá, Nito, que lleva casi 80 años trabajando en vitivinicultura.

El nombre del proyecto tiene que ver con palabras terminadas en ción, con que Fabián cuenta cómo hace sus vinos. Son tres líneas que usan uva de San Carlos, Valle de Uco, y tienen la característica de comenzar la vinificación con maceración carbónica para lograr una base alcohólica que optimice la extracción de polifenoles. La fermentación ocurre en huevos de concreto. Fabián busca vinos jóvenes y frescos, que se beban fácilmente.

La primera línea es FormaCIÓN, dos etiquetas elaboradas a partir de garnacha y sangiovese provenientes de viñas de más de 80 años en Eugenio Bustos, ambas añadas 2024. Dos vinos muy interesantes, con aromas que recuerdan a fruta roja en nariz y acidez marcada en boca que se origina en una cosecha temprana. Algo más de cuerpo el sangiovese por ser un poco menos ácido. Muy bebibles ambos, invitan a tomarlos con un par de grados menos de lo habitual.

La segunda línea es TransformaCIÓN, también con dos etiquetas, un chardonnay 2022 que tuvo oxidación biológica parcial y un cabernet franc 2024, elaborados con fruta de viñas de 28 años en La Consulta. De nariz herbácea y especiada, tenemos un franc típico de la zona, de acidez media en boca, muy agradable. Del chardo hablamos más abajo porque hicimos una experiencia interesantísima que nos propuso Fabián.

La última línea es ConstrucCIÓN, sólo una etiqueta, malbec 2024, de El Cepillo, elaborado con uvas de 20 años. El vino muestra una nariz bien típica de la maceración carbónica, con mucha fruta roja, que recuerda a la frutilla (casi un chicle de frutilla), de acidez media y taninos apenas perceptibles. Para tomar bien fresco!

Fabián trajo cinco botellas de chardonnay sin etiquetar, de diferentes añadas para experimentar y comparar con el 2022, en tres tandas de dos vinos cada una. La característica del chardo de Ción es que pasa parte del tiempo en contacto con velo, produciéndose una oxidación biológica que aporta aromas típicos, como solvente por ejemplo. En la primera tanda probamos el 2025 y el 2024, diferencia importante de color, nariz muy frutal en el 2025, que recuerda a la pera, mientras que el 2024 muestra notas a levadura. El 2025 es franco en boca y el 2024 recuerda a una sidra sin gas.

En la segunda tanda, en el 2023 aparecen claramente las notas a solvente, lo que muestra un cambio de carácter respecto al 2024. El 2022 es el chardo que se comercializa, de perfil similar, aunque las notas de la oxidación biológica no son tan prominentes, de acidez más marcada que el 2023.

En la tercera tanda, probamos otro chardo 2022 que no fue embotellado y continuó con el velo, lo que le aporta aromas a solvente mucho más marcados que en el 2022 comercial. Y probamos un 2021 que resultó tremendamente elegante, de nariz terpénica, con aromas que recuerdan a la uva y a la pera, de acidez interesante en boca, riquísimo vino!

jueves, 17 de abril de 2025

Probamos los vinos de Los Cuadros Wines de Gustavo Ozamis

Probamos casi todo el portfolio de Los Cuadros Wines, proyecto personal de Gustavo Ozamis, conformado por tres líneas: una entrada de gama con tres etiquetas, Mar de Canto; la gama media del proyecto, Pie de Canto, con otras tres etiquetas, y un blend, Sobrecanto, que es el tope de gama.

Nos cuenta Gustavo que se recibió de enólogo en la Facultad Don Bosco de Enología de Mendoza. Trabajó en Monteviejo, en Montequieto, en Piccolo Banfi y como asesor de exportación en otros proyectos más chicos. Actualmente, trabaja para Bodega Famiglia Furfaro, en Córdoba, y tiene otro proyecto personal, Armisticio Wines, que forma parte del Basta Malbec Club.

Los Cuadros Wines comenzó en 2019 como un proyecto enoturístico en el Valle de Uco y, Gualtallary, en particular, resultó una sorpresa por la calidad de sus suelos y por sus paisajes. En palabras de Gustavo, Los Cuadros Wines busca embotellar ese suelo y mostrar la diversidad de Gualta que, aunque no es muy extensa, es bien distinta.

Aunque la fruta no es propia, Gustavo trabaja con productores y tiene control sobre los viñedos de tres fincas distintas. Vinifica en bodega propia, Bodega Canto, en Tupungato Winelands, un wine country de Gualtallary. Ante la pregunta de si planea agregar una nueva línea o etiqueta a la producción actual, Gustavo nos cuenta que están experimentando nuevos productos, que saldrán a la venta cuando estén equilibrados.

Yendo al proceso de elaboración de los vinos, desde los terroirs se marcan diferencias, así que aprovechamos para preguntarle a Gustavo las características de cada línea de su proyecto. Mar de Canto se elabora con la fruta de la finca que está a menor altura, 1200 msnm, sobre suelo arenoso fundamentalmente, de perfil productivo. La fermentación se realiza en vasijas de hormigón y una vez finalizada, los vinos quedan doce meses en esas vasijas antes de embotellar. Finalmente, pasan un periodo de estiba de otros doce meses en botella. La filosofía detrás de Mar de Canto es expresar un terroir a través de un varietal, sin impacto de la madera.

Para Pie de Canto ascendemos a 1300 msnm, donde el suelo de la segunda finca es pedregoso y las vides están más estresadas, dando menor cantidad de fruta pero de mayor concentración. La fermentación también se realiza en vasijas de hormigón pero, para la guarda, parte del vino se transfiere a barricas de 500 L de roble francés, de segundo y tercer uso, y el resto del vino queda en las mismas vasijas de hormigón, en ambos casos por doce meses, y cada varietal por separado. También hay un tiempo de estiba en botella de doce meses antes de salir a la venta.

Finalmente, para Sobrecanto llegamos a la tercera finca, a 1400 msnm, donde el suelo también es pedregoso y tiene canto rodado superficial. Las tres variedades que conforman el blend se fermentan por separado ya que los puntos de cosecha son distintos. La fermentación se realiza en vasijas de hormigón y luego parte de los vinos pasa a barricas de 500 L de primer uso y parte a barricas y foudres de segundo uso, en ambos casos por 16 meses. Posteriormente, se hace el blend y se embotella para pasar doce meses en estiba. El porcentaje de cada variedad depende del año, no está fijo. Para esta primera añada de Sobrecanto, el malbec va con un 40% y los cabernet franc y sauvignon con 30% cada uno. 

Yendo a los vinos que probamos, las tres etiquetas de Mar de Canto, todas 2022, reflejan la búsqueda de Gustavo por expresar el terroir. El malbec muestra una nariz donde predomina la nota floral que recuerda a la violeta, que da lugar a notas de fruta roja como ciruela y frambuesa. De acidez media en boca, taninos moderados y final medio y agradable. El cabernet sauvignon tiene un perfil muy típico, con un nariz muy piracinica, notas a fruta negra, como arándanos y ciruela, muy agradable. En boca es franco, de perfil herbal, acidez media a media+, taninos marcados que acompañan el perfil del vino, final medio muy interesante. El cabernet franc denota una nariz frutal, fruta roja característica, con notas especiadas muy sutiles. Franco en boca, de acidez media+, taninos moderados y final medio.

Pasamos a los tres Pie de Canto, también todos 2022, donde el paso por madera aporta una mayor elegancia a los tres vinos. Empezamos con el chardonnay, que presenta una particularidad en su elaboración y que Gustavo nos la cuenta en detalle. Los racimos enteros se prensan para extraer el mosto, que se lleva a vasijas enfriadas por 24 horas y sin protección con sulfito, de manera que se permite la oxidación. Luego de decantar borras, el mosto se divide en tres y se fermenta en distintos recipientes: vasijas de hormigón, vasijas de barro y barricas de roble de 500 L, de primero y de segundo uso. La idea es mantener la expresión varietal en nariz en el primer caso; aprovechar la micro-oxigenación intensa en los recipientes de barro para redondear los sabores y parte del perfil tánico en boca, y lograr la untuosidad y evolución de los taninos que ofrece la madera. Luego de la fermentación, los vinos listos quedan por doce meses en los mismos recipientes y finalmente se elabora un blend de recipientes que aporte fruta, acidez y elegancia, sin perder la frescura. Para este 2022, el corte es de 50% hormigón, 30% barro y madera el 20% restante. Notamos fruta verde en nariz, que recuerda a la manzana, y aromas más sutiles que recuerdan al membrillo aparecen en una segunda nariz. Es de acidez marcada en boca, mucha untuosidad presente y notas de pan tostado que prevalecen en el final de boca. Realmente un vino muy interesante.

En el caso del malbec notamos en nariz un perfil complementario al malbec de Mar de Canto, ya que predominan notas a fruta roja fresca en nariz, como ciruelas y frambuesas, y notas florales dulces, que recuerdan a la violeta. De acidez marcada interesante, taninos moderados y bien integrados, final medio a medio+. Y terminamos con el blend de cabernet franc y cabernet sauvignon. De nariz herbaria, con notas a mentol y eucalipto marcadas, y notas herbáceas, como el pimiento verde, bien presentes. De acidez media en boca, de taninos presentes, marcados pero al mismo tiempo bien amalgamados, de final medio+ muy interesante.

En resumen, seis etiquetas que representan buena parte del nuevo proyecto de Gustavo, con vinos muy interesantes que invitan a comparar terroirs separados por 100 msnm pero que dan resultados muy distintos.









sábado, 22 de marzo de 2025

Probamos algunos vinos del portfolio de Vinos del Gallo, de Franz Olivier

Probamos parte del portfolio de la distribuidora Vinos del Gallo, de Franz Olivier. Cuatro tandas de dos etiquetas cada una, comparando varietales y estilos de vinificación. Mostramos las fotos de algunos de los vinos. 

En la primera tanda comparamos Mantra Rebel Chardonnay 2024 de Secreto Patagónico con P’tit Nouveau Tocai 2023 de Les Astronautes. El chardo tiene un perfil bien varietal, con notas a pan y levaduras interesantes y acidez marcada. El tocai resultó una curiosidad, de nariz un poco aplacada, se muestra en boca con un perfil cítrico y acidez media+.

 En la segunda tanda probamos Mantra Reserva Pinot Noir 2023 y Criolla Maceración Carbónica 2023 de Les Astronautes. Un pinot muy típico de la zona, con perfil marcado de fruta roja (cerezas) y especias, posiblemente aportadas por 12 meses de roble. La criolla, elaborada con cereza y criolla chica, aporta notas de mucha fruta roja (frutilla) y acidez marcada que redondean un vino para tomar bien fresco, sin sentir culpa. 

La tercera tanda fue para el Red Wine Limited Edition 2020 de Sposato y el Obra Prima Maximus Gran Reserva de Familia 2019 de Familia Cassone. El blend de Sposato se elabora con malbec (50%), cab sauvignon (25%), cab franc (15%) y petit verdot el resto. Pasa 14 meses en barricas de roble. De nariz muy compleja, notas a fruta negra (frambuesas), algo de chocolate y cedro y el perfil piracínico esperado para las cuatro variedades bordelesas. Potente en boca, de perfil frutado, acidez media, taninos presentes pero no invasivos y final prolongado. El blend de Familia Cassone se elabora a base de malbec (50%), cab franc (25%), cab sauvignon (15%) y syrah el resto. 18 meses de guarda en barricas de roble. De nariz con notas a fruta roja (frambuesa y frutilla) con notas especiadas muy sutiles (menta, eucalipto), la madera muy amalgamada. De boca frutal, acidez media, taninos moderados y final muy interesante.

Terminamos con el Gran Sposato Premium Reserve Cabernet Franc 2020 y el Gran Obra Syrah 2019 de Familia Cassone. El cabernet estuvo 18 meses en barricas de roble francés y americano de diferentes usos, predominando las de primer uso. En nariz presenta notas a fruta roja (frutilla, entre madura y en mermelada), la madera bien integrada, franco en boca, de acidez media y taninos amables, de final medio a medio+. El syrah tiene una guarda de más de 20 meses en barricas de roble nuevas y usadas, de nariz muy potente, notas a fruta negra (ciruelas y arándanos) y especias, en boca es franco en lo frutal, de acidez media, taninos medios y final medio+.

En resumen, vinos para todos los gustos y un rango de precios para todos los bolsillos.

lunes, 30 de diciembre de 2024

Probamos los vinos que hacen Leandro Velázquez y Giuliana Bruno para su proyecto Coincidir

Probamos los vinos de Coincidir, un proyecto familiar que llevan adelante Leandro Velázquez y Giuliana Bruno.

El proyecto inició en 2023 y trabajan dos líneas, Coincidir y Lugarcitos, con tres etiquetas de cada una. En el caso de Coincidir, la uva proviene de Los Árboles, Tunuyán, y en el caso de Lugarcitos de Gualtallary y San Pablo, siempre en el Valle de Uco.

Para la línea Coincidir, los vinos son elaborados en huevos de concreto, algo que se refleja desde la etiqueta, buscan expresar lo mejor de diferentes zonas y están pensados para salir a la venta durante el año de la cosecha.

Las tres etiquetas de Lugarcitos se elaboran con uvas provenientes de (como les gusta decir a Giuliana y a Leandro) pequeños lugares y grandes terroirs, con mucha potencia, y se fermentan en pequeñas vasijas y son conservados en barricas.

De la línea Coincidir encontramos un chardonnay, un pinot noir y un malbec, todos 2024. El CH presenta una nariz muy agradable, con notas a fruta verde (manzana y pera) y tropical (piña), muy refrescante en boca, con una acidez alta que va de la mano de solamente un 10.7% de alcohol. Realmente, un chardo muy interesante que sale de lo normal por su acidez tal alta. El PN es muy varietal, muy típico, en nariz presenta notas a fruta roja, que recuerdan a cerezas, con aromas más sutiles que nos hacen acordar al cuero y a trufas. De acidez media+ en boca, resulta un vino refrescante, muy amable. El MB muestra una nariz muy interesante, predominantemente herbal, con notas a eucalipto y orégano. Al oxigenarse en la copa, aparecen notas que recuerdan a fruta seca, con un toque dulce que recuerda al higo. En boca es muy franco, de perfil herbal, acidez marcada (media+ a alta), taninos bien presentes y final prolongado. Muy rico vino.

De la línea Lugarcitos, Leandro y Giuliana elaboran un chardo y un malbec de Gualtallary y un cabernet franc de San Pablo, todos del 2023. En el CH encontramos notas a fruta verde en nariz, mientras que en boca aparecen notas que recuerdan a fruta tropical, con acidez media+, no tan alta como el 2024, dando lugar a un vino más elegante, seguramente a consecuencia de su paso por madera. En el caso del MB, llama la atención un muy lindo color rojo rubí brillante, dando lugar a notas a fruta roja fresca en nariz, con un aporte de notas especiadas que acompañan, redondeando una paleta de aromas compleja. De acidez media en boca, los taninos se muestran sutiles y el final es medio+, realmente un vinazo!!

Y el CF de San Pablo se destaca por una primera nariz muy frutal (fruta roja y negra, frutilla y ciruela) y algunas notas especiadas que aparecen cuando la copa se oxigena. Bastante especiado en boca, con una sensación de amargor, acidez marcada y taninos moderados, final medio+.

En resumen, seis vinos con personalidad, con una relación calidad a precio muy buena. Un malbec de Gualta que la rompe; dos chardo totalmente diferentes y que vale la pena degustarlos juntos, donde encontramos una acidez fuera de lo común y de lo más interesante en el de Tunuyán; un franc de San Pablo y un malbec de Tunuyán que inundan la boca con notas especiadas; y un pinot con todas las letras, tiene todo lo que los libros nos enseñan que debe tener el PN.